Suelten amarras

1.
Este barco abandona el puerto:
Para qué mentir; ha sido construido en un plazo de tiempo breve y con materiales pobres. Existen dos opciones: llegar a la otra orilla o hundirse al topar con el primer iceberg.
Ese iceberg sería mi aburrimiento por la falta de comentarios e interactividad en el blog. Llegar a la otra orilla (o, simplemente no hundirse) es la utópica posibilidad de que esta bitácora fidelice a un puñado de lectores que despotriquen regularmente.
2.
El por qué del blog:
Por muchas razones, y eso es malo, debería haber una única y de peso.
En primer lugar, por la aventura de hablar mirando al infinito y esperar que alguien oiga el eco. En segundo, para que mis amigos no sean torturados por mis divagaciones en el foro privado de la cuadrilla. En tercero, para conocer gente con gustos parecidos (y eso va a ser jodido). En cuarto, para seguir conversando con compañeros desaparecidos tras la carrera. Y en quinto, porque espero creer que ayudará a desahogar mi cerebro.
3.
La temática:
Por ahora y que yo sepa, bastará con 4 categorías temáticas:
- Cinéfago: críticas de lo más subjetivo y rebatibles al séptimo arte.
- Día de hoy: diario personal e insustancial puro y duro.
- De este mundo: noticias, chismes, actualidad...
- Más música: generalmente centrada en el rock, pero se intentará limar prejuicios y ampliar horizontes.
4.
Allá va.


