Una verdadera psicosis. Eso es lo que siento al escribir guión.

No sé si es por el simple hecho de ser una creación propia, pero todo me apesta a falso y mediocre. Y lo que más miedo da es que probablemente lo sea. Siento cómo Robert McKee me da patadas en el culo cada vez que tecleo. No puedo ser nada objetivo con lo que hago. Tendré que buscar ojos y opiniones ajenas a las mías.

Todo son dudas: ¿Me paso de evidente o estoy pidiendo demasidado trabajo al espectador? ¿Alguien hablaría como este personaje o suena a castellano antiguo? ¿Se entiende el por qué de una acción o parace una tontería prescindible? ¿La historia es demasiado facil o demasiado rebuscada?

Y lo peor es que cuanto más lo relees, más pierdes la noción de lo que es. Habrá que dejarlo reposar unos días para terminarlo e ir cambiando cosas. En fin.