¿El sonido de qué?

En 2005 llegó a las pantallas de cine "El sonido del trueno".
La cinta se basaba en un relato de Ray Bradbury, autor de obras clásicas de la ciencia ficción literaria, como la colección de relatos "Crónicas marcianas" o "Fahrenheit 451". Fue un autor que practicó la ficción especulativa, logrando ser considerado como uno de los grandes en Estados Unidos.
La adapatación cinematográfica contaba entonces con una buena premisa. Además iba a ser un estreno en cines, así que casi teníamos asegurados unos mínimos de calidad en el proyecto.
Hace poco (por suerte en video, y además de biblioteca -gratis-) tuve la absoluta desgracia de ver esta película. Hacía mucho mucho tiempo que no veía cine tan malo. Decir mediocre es quedarse muy corto.
Empezaremos por lo visual y luego arremeteremos contra el guión.
En cuanto a lo que vemos:
-Edward Burns, con cara de sota, tan inexpresivo e insulso como su propio personaje, plano y sin interés.
-Ben Kingsley, luciendo un falso tupé (es calvo) y degradándose a un papel terriblemente absurdo, digno de malo de dibujos animados televisivos.
-Dirección artística: bueno, los decorados reales son aceptables. La selva huele demasiado a estudio pero cumple su propósito.
-Y por último, lo mejor (perdón, lo peor): los efectos especiales. Uno de los mayores insultos de la película. Cualquier (y no exagero) serie de televisión actual cuenta con mejores efectos generados por ordenador. "Parque Jurásico" tenía en 2005 12 años (es de 1993) y está película usa a un Tiranosaurio digno de 1988. Los chroma keys que usan para recrear la ciudad futurista son de auténtica risa: la iluminación de los personajes no casa con la de las calles, los coches parecen exportados de un videojuego de la primera Play Station, todo está mal texturizado y peor animado. En fin, insultante para ser mostrado en cine.



Y lo que no vemos:
-¡Vaya guión! De auténtica risa. Los derechos de la obra fueron comprados únicamente para poner "Ray Bradbury" en el póster. La premisa original (una empresa ofrece viajes en el tiempo como ocio para ricos), apenas se explota y degenera en una nueva explicación del efecto mariposa (literalmente con una mariposa), donde, si cambias algo en la prehistoria, provocas, cada X horas, oleadas evolutivas en el presente. ¿Que no lo entendeis? Tranquilos, yo tampoco.
Y se ultiliza esa excusa para que la película se transforme en terror de serie B, con los protagonistas huyendo de gorilas-largato, murciélagos gigantes, serpentes-dragón y cucarachas inverosímiles.
La resolución pone el broche de oro: Edward Burns hace un tirachinas en el tiempo (tampoco sé qué es esto) para evitar que una nueva oleada evolutiva (una especie de tsunami de energía) convierta a la raza humana en el Abe Sapien de Hellboy (y sigo sin mentir).
-El título: por lo que he leído, en el relato original se comprende perfectamente el por qué de su título. En la película, no se hace mención alguna a nada parecido y queda aislado por completo del argumento. Pero ya que teníamos los derechos...
No sé que se le pasaría por la cabeza a Peter Hyams cuando rodó este bodrio, pero se rebozó por el fango como un puerco gordo. Y lo más curioso es que apetece ver la película hasta el final, pero por el simple morbo de ver cómo te avergüenzan escena tras escena.
Por si a alguien le quedan ganas, enlazo una breve adaptación que ya se hizo de la obra en los 80. Sin ser nada del otro mundo (es un episodio de televisión), supera al largometraje:




Santos dijo
"El sonido del trueno" es un truñaco de mil pares de cojones... tú la has visto en DVD, pero yo la sufrí en el cine! Mecagüen la puta que cabreo!
Peter Hyams lleva tiempo ofreciendo caspa pura y dura con cosas como esto (que roza el absurdo, porque Resident Evil EL VIDEOJUEGO tenía gráficos más currados) o la mierda esa del mosquetero. Y eso que tiene peliculones como Atmosfera Cero.
Y ojo la fotografía! Que es del propio Hyams!
21 Enero 2008 | 09:01 PM