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Ahora que se me ha pasado el cabreo, voy a dar la noticia. He suspendido mi primer examen práctico de conducir. En circunstancias normales estaría enfadado conmigo mismo, pensaría que soy un canelo, pero no ha sido así.

En primer lugar, el examinador llegó 40 minutos tarde. Nos presentábamos cuatro y me tocó el cuarto. Para entonces, ya eran las 14:00, una hora cojonuda para conducir por... ciudad. El examen completo fue por ciudad.

Eso no es para tanto, es lo normal, pensareis. Cierto. Ni siquiera el hambre ni el cansancio de la espera (de 11:00 a 14:00) tienen la culpa.

La culpa la tiene el gilipollas del examinador. El hombre decidió que cuando yo empezara el examen era un buen momento para ponerse a hablar, muy airadamente, sobre lo que piensa de algunas leyes de tráfico.

Imaginaos haciendo el examen, por supuesto nerviosos, y que en vez de silencio y concentración se escucha: "debería estar tipificado el hecho de que al entrar en una rotonda, vete a la izquierda, y no exista visibilidad a la derecha, cambio de sentido, las leyes contemplen la posibilidad, gire a la derecha...". Y así todo el santo examen. Si trataba de ignorar (era imposible) su tono alterado, rayante y continuo de voz, no atendía a las señalizaciones dirigidas a mi, que iban salteadas por su discurso. A veces no sabía si "derecha" era para mi o parte de una anécdota de sus putas quejas. Además, como le apetecía hablar, me daba las señalizaciones bastante tarde, casi pasándome una curva (por ejemplo), para girar.

Yo empecé a cometer faltas leves (hay un máximo de siete) porque no podía centrarme en los detalles. Era como intentar estudiar en la biblioteca con alguien hablándote mientras a la oreja. En una de esas tuvo el morro de soltarme "usted está un poco despistado, ¿no?". Entonces es cuando la gota colmó el vaso y no pude contener un "es que usted me está distrayendo al hablar".

El examinador se calló y se puso en modalidad borde-de-mierda, diciendo "izquierda, iz-quier-da, a la izquierrrda", como si yo fuese retrasado. Pero lo gracioso es que esa parte fueron los últimos 2 minutos de examen (de reloj) y para entonces ya estaba suspendido por leves.

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Cuelgo la canción que ha conseguido, en parte, quitarme la ira de encima. Hanoi Rocks - Fashion