Distopía: Diario de postproducción (I)
Tras días de saturación, imposibilidad y espera, hoy ha llegado a mis manos, o más bien a mi disco duro, el metraje restante del corto. Por fin (y ha sido frustrante), puedo editar linealmente y en orden. Lo sé, lo sé, la edición digital (osea, no lineal) permite no verse obligado a hacerlo de esta manera, pero a mi lo de ir editando por mini-fragmentos inconexos como que me hace perder a perspectiva.
He sentido haber abierto un baúl y encontrar un montón de cosas que daba por perdidas. Tomas increíbles, tomas horrorosas, cosas que funcionarán, cosas que apañar... pero ante todo, siempre existe una forma de dignificar tan abismal esfuerzo con un petacho o un corte limpio.
De este modo, me embarco en lo que llamamos la edición como tal. Una vez esté pulido el montaje al máximo, llegarán los trucajes avalados por After Effects (y hay unos cuantos). Tras generar los efectos, tocará poner filtros, corregir colores (uy las escenas del salón...), o lo que los profesionales llaman etalonar. Tras eso, el montaje de sonido (y trae tela). Y por último, la banda sonora (pedir permiso para el uso de un tema orginial para los créditos y componer el resto de la música). Se me olvidaba, una vez den luz verde a la canción final, diseño y ejecución de la secuencia de créditos finales.
¿Tengo o no tengo todavía para rato?



Blank dijo
Queremos verlo yaaaaaaaaaaaa
28 Agosto 2008 | 11:36 AM