Locomotora a máxima potencia
De rodaje en rodaje y de clase en clase, rascando los huecos libres para escribir un corto y preproducirlo completamente: para volverse loco. Más aún sabiendo que quedan 15 días para el primer día de rodaje y que no hay preparado nada hasta que exista un guión más o menos definitivo. Es como estar en disposición de estudiar al máximo pero saber con certeza que no te da tiempo a cubrir toda la materia de examen. Agobiante.
El cerebro corre como la pólvora, pero a veces sin rumbo. Pierde el norte con la historia, piensa en cosas que quiere hacer y no puede (empezando por sociabilizarse con otros seres humanos). Quiere ver películas para documentarse, pero sabe que no puede perder esas horas sin trabajar. Quiere perfeccionar todo lo máximo posible, pero sabe que mejorando algo resta tiempo al prefeccionamiento de otra cosa.
¿Que no sea perfeccionista? ¿Entonces para qué estoy aquí? Las cosas o se hacen bien o no se hacen.
¡Saludos de alguien con la mente insana!





Aitor dijo
Hola Jonmi!
Pues a mi me parece muy buen síntoma lo que cuentas. El hecho de que andes tan estresao también significa que estás aprovechando el tiempo al máximo, y eso es genial! Creo que la clave no está en la perfección, lo realmente jodido es ser eficiente con los recursos que tienes. Plantéatelo así y no te agobies.
Mucho ánimo y un abrazo!
3 Diciembre 2008 | 01:11 AM