Voy a intentar no pasarme: cuando escucho esta canción mi mente sale de mi cabeza y levito sobre el asiento. Mierda, me he pasado. Pocas músicas recogen tanta cantidad de matices y colores como los temas más inspirados de Dream Theater. Y si además van y los orquestan bien, el resultado es una mole de emociones desproporcionada. Juzgad vosotros mismos y sentíos vivos durante unos minutos.
La siguiente entrega será para una mala adaptación a orquesta, porque si seguimos así no va a haber quien supere el listón.
SIX DEGREES OF INNER TURBULENCE:
v) Goodnight Kiss
vi) Solitary Shell



Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados