2009 arranca con varios pensamientos extremos:

Indignación por:
- La nominaciones a los Goya para "Sólo quiero caminar", una película totalmente sobreproducida para lo que tiene que contar y hueca a más no poder (no, sus ínfulas no nos hacen creer lo contrario). ¿Mejor director, guión, película, actor...? Basta de gilipolleces por favor.
- La falta de nominaciones para las revelaciones sci-fi nacionales, donde sólo Vigalondo sale de la quema con una al mejor director novel "cronocriminal" y "3 días" se hunde en el olvido con un desmotivado "mejor sonido".

Los pies en el suelo por:
- Mostrar en clase el premontaje del nuevo corto y ver que mi tutor me sigue dando caña como a una sartén en la cacerolada. Bueno, no todo fue malo, pero sí peor de lo que siempre espera uno oír. Eso sí, los esfuerzos por mejorar aumentan un 500% con cada sesión de este tipo.
- Las ansias perdidas al saber que la esperada "The Spirit" es pisoteada por la crítica y público sin piedad. El marketing hizo un buen trabajo, pero al parecer Frank Miller no.

Satisfacción por:
- Haber visto buenas películas en el cine últimamente: "El intercambio", "Milk"... inlcuso "Di que sí", de la que es exagerado esperar más sabiendo lo que vas a ver.
- Saber que 2009 es un gran año sci-fi con títulos gigantes como "Terminator: Salvation", "Avatar" o la prometedora cinta española "Eva", firmada por mi profesor Kike Maillo. Y la TV no se queda atrás, con el inminente estreno de la ya clásica "Lost" y el rodaje del nuevo spin off de Stargate, "Universe".
- Oír nueva música buena, como el regreso de Dream Theater, con una entrevista a John Petrucci en mente en cuanto pasen por España.

Sorpesa por:
- Ver que "Vicky Cristina Barcelona" apasiona en EEUU, cuando no se trata más que de una obra más bien menor de Woody sin mucho nuevo que contar (aparte del paseo turistico por la Condal). Tanto es así que recibe el Globo de Oro a mejor película de comedia o musical, y nomina a Bardem, Rebeca Hall y Penélope Cruz en distintas categorias actoriles.

Pero aún queda algo menos de medio mes, así que me reservo algunas cosillas.