Amigos y amigas, uno cada vez está más perdido con lo que ocurre en el panorama cinematográfico y crítico. Hoy he asistido, por un miserable euro (ofertas matinales de semana santa...), a la proyección de "Señales del futuro" (Knowing). Como no soy el fan número uno de Nic Cage (ni de varios de sus últimos bodrios -que se cuentan por decenas-), no me esperaba nada interesante.

Sin embargo, me trago mis palabras y me quito el sombrero ante "Knowing". No sólo es una muy buena película de ciencia-ficción, sino que además es un excelente ejercico de plante ante la industria y sus cánones actuales con el género. ¿Y qué ha hecho la crítica? Tratar de hundirla.

Hoy por hoy, en los despachos de Hollywood, está en boga una tendencia tan prometedora como decepcionante: se filman infinidad de largometrajes de ciencia-ficción de serie A, presupuesto desorbitado y estrellas de primera fila, pero se cae en la absurda tentación de convertirlas en cine de acción (y del facilón). La ciencia-ficción, como tal no es un género, sino un contexto, incluso un puñado de premisas con distintas variaciones. Dentro de él caben todos los demás: drama, acción, aventuras, comedia, terror... Y en L.A. parece que el tema ya no es más que un mero sinónimo de cine de acción. ¿Ejemplos? "Soy leyenda", "La isla", "Últimatum a la tierra '08", "Deja vu", "Next", "Paycheck", "Yo, Robot"... la lista es interminable.

Las mejores películas actuales (y merecedoras de estar en la historia del género) no han sido precisamente cine de acción: "Hijos de los hombres", "Olvídate de mi", "Minority Report", "Wall·E", "Señales"... ¿Por qué no seguir en esta linea?

"Knowing" lo ha hecho: se ha tomado su tiempo para narrar, para describir a los personajes, para hacernos creer su trama, para intrigarnos, para escuchar su música, para deslumbrarnos visualmente... y todo ello se agradece, y mucho. Por momentos, he sentido estar en el cine viendo un clásico de hace 30 años. He empatizado con la cinta, me he quedado pegado a la pantalla y me he creído lo que veía. Hacía bastante que no me ocurría (y me encanta poder hacerlo).

Estoy harto del lenguaje del videoclip, de las prisas, de la saturación de efectos digitales gratuitos, de los personajes planos, de las tramas predecibles, de los diálogos de risa, de los movimientos de cámara imposibles... Basta ya. Narremos buen cine y a buen ritmo y haremos a la gente disfrutar de nuestro trabajo. En sala había unos adolescentes (el público mayoritario del sci-fi de acción actual). Al principio hablaban y reían. Luego se han callado. Al terminar la proyección han aplaudido.

"Knowing", diga lo que diga la crítica (que poco a poco se está maleducando con las tendencias actuales), ya figura entre mis básicos de la ciencia-ficción. Un aplauso para el entusiasmo y la honestidad del señor Alex Proyas (director, co-guionista y productor).