Rock & Films (II)
Más rock cinematográfico. Más descontrol, rebeldía y música. Se seleccionan otros grandes títulos que han narrado de forma digna e indigna pasajes esenciales del rock. Pasen y vean (y oigan).
THE DOORS (Oliver Stone)

La lisérgica vida de uno de los astros más pomposos y mártires del rock de la mano de uno de los directores más afilados e inspirados (por lo menos, en aquellos años). Stone se documenta hasta las cejas y dramatiza la vida de este visionario o loco (según opiniones) y sus años de nula sobriedad y rock. Sincera y apasionada.
THE WONDERS (Tom Hanks)

Tom Hanks salta a la dirección para narrar el origen y prematuro éxito de esta beatleniana banda. Clásico viaje de ascenso y caída: desde un pueblo humilde a las ondas de toda una nación. Pero el precio del poder y el control del ego son dificiles de regular y puedes acabar siendo un "one hit wonder" más: La película lo fue con su "That thing you do". Amable y divertida.
DETROIT ROCK CITY (Adam Rifkin)
Traducida y remaquetada para el público español como "Zero en conducta", se nos narra la adolescencia de una gamberra pandilla de amigos cuyo mayor sueño es ir a un concierto de Kiss. Producida por la propia banda y, como el propio poster demuestra, retro-ochentera a más no poder. Sirve de plante a su época, 1999, y de revisión de una cine divertido y salvaje que por momentos empezábamos a olvidar. Muy macarra.
LAST DAYS (Gus Van Sant)

El excéntrico Gus Van Sant encuentra en este calco ficticio de Kurt Cobain la exploración perfecta de las inquietudes del rock grunge. La viuda, Courtney Love, se negó a ceder los derechos, pero la historia es la misma. "Kurt" vaga por una casa y por el bosque que la rodea, dejando la música de lado. Está deprimido, dolorido y adicto... pero se le puede poner fin a todo ello. Triste y lento retrato de la piscología más autodestructiva del rock.
TAKING WOODSTOCK (Ang Lee)

Ang Lee regresará en breve a las carteleras con la crónica de cómo un inocente festival de música se convirtió en una reivindicación generacional y sociológica: el movimiento hippie. Un pueblo humilde recibe la avalancha de miles de melenudos despelotados, pasados de ácido y proclamando el sexo libre. Las vallas caerán, "el rock no se debe vender, es un derecho", decían ellos. Esperada con ansia.


